Mostrando entradas con la etiqueta lapsus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lapsus. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de octubre de 2009

¿DE QUE HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL INCONSCIENTE ?

¿DE QUE HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DEL INCONSCIENTE?

Después de un buen tiempo hoy me anime a escribir nuevamente, no es que antes no quisiera hacerlo, al menos eso es lo que creo a nivel consciente, es más mi argumento infalible para sustentarlo es “no tengo tiempo, estoy con mucho trabajo”, pero si me aventurará por los caminos sinuosos de mi inconsciente quizá la respuesta sea otra u otras, la verdad no lo sé porque esto de explorar nuestro propio inconsciente es como subirse a una  combi en la que no sabes nunca que pasará, no sabes que obstáculos encontrarás, ni si llegaras a tu destino o si chocarás y quedaras out game.
La verdad no sé qué me pasaba, siempre quería escribir algo, pero luego me desanimaba, otras veces no escribía porque no recordaba mi clave, intentaba una o dos veces y lo dejaba para otro día, alguno podría decir mirándome con la mano bajo el mentón en la pose de cierto personaje famoso “hum esos olvidos selectivos ocultan. algo que está en tu inconsciente”, otra razón es que con tantas noticias escandalosas en la televisión, con cada personaje más pintoresco que otro, una congresista roba luz, un planchador de camisas, las lavadas de pies, los mataperros, faenones, congresistas cocaleras, versiones modernas de Caín y Abel, cantantes folclóricas envueltas en homicidios etc. etc. pues nuestra atención esta tan atrapada siguiendo un melodrama que cada día tiene nuevos capítulos y personajes uno más torvo que el anterior que no nos damos tiempo para escribir unas líneas y preferimos sumergirnos en la virtualidad  o en su defecto si somos más intrépidos subirnos a una combi  donde nunca sabes si llegaras a tu destino o si por cortesía del chofer tendrás un viaje súper rápido a una sala de emergencias evidentemente no tipo ER  sino una en donde si sales vivo es porque  la suerte te acompaña y si tenemos peor suerte a una entrevista con el administrador del más allá.
Pero a todo esto ¿Qué es ese dichoso inconsciente? Muchos teóricos han disertado largamente sobre el inconsciente e incluso otros tantos han negado su existencia, pero nosotros en este post no debatiremos sobre ello sino que por comodidad asumimos que existe, estando referido a todos esos aspectos internos que no controlamos conscientemente, pero que se revelan por lapsus, actos fallidos, sueños, mensajes subliminales; un ejemplo típico de lapsus fue el tristemente famoso juramento de un congresista de Perú Posible que juro por “Dios y por la plata”, indudablemente su inconsciente lo delató. 
La noción de inconsciente nos ayudará a explicar muchas cosas que no entendemos de nosotros mismos e incluso muchos le han encontrado la “utilidad” de usarlo para justificar las cosas que hacen o no deben hacer, no es extraño oír “ay Pepe no sé qué me pasó… será mi inconsciente” mientras Pepe con el ceño fruncido no sabe si molestarse o no, mientras sus dedos se desplazan por la mesa con un martilleo cadencioso que denota su incomodidad por no saber cómo reaccionar porque el argumento de haber actuado movido por el inconsciente le da al interlocutor un cierto halo de impunidad.
Solo falta que todos los personajes citados anteriormente digan “bueno no sé porque robé luz habrá sido inconscientemente” o “reaccioné así por emoción., algo inconsciente al ver como ese perro se comía a mis patos” en fin que ante tanto personaje impresentable del congreso, la política y farándula un “inconsciente chofer” de combi - inconsciente en la acepción de persona que no le importa las consecuencias de sus actos- va a quedar como un angelito. Bueno por hoy lo dejo allí esperando tal vez ilusamente que en un futuro cercano el congreso sea diferente, aunque muchos dirán que es más fácil que las combis respeten las reglas de tránsito que el congreso cambie.

¿EL PODER CORROMPE?

Es frecuente escuchar aseveraciones como que a una persona le dieron un cargo alto y el poder lo corrompió o que un gerente ahora es un cor...