Es frecuente escuchar aseveraciones como que a una persona le dieron un cargo alto y el poder lo corrompió o que un gerente ahora es un corrupto antes no era así pero el poder terminó por corromperlo. De otro lado el filósofo liberal Lord Acton aseveraba "el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente" estas y muchas aseveraciones son frecuentes e incluso aceptadas como una verdad ineludible, sin embargo ¿será verdad esta relación lineal causa- efecto entre el poder y la corrupción?
De lo anteriormente descrito en el párrafo precedente se deduce que existiría una relación causal entre poder y corrupción de una suerte que si hay poder inevitablemente se producirá la corrupción, Lord Acton incluso nos da una especie de dosificación entre ambas variables a más poder más corrupción, " el poder absoluto " tiene un efecto " corrompe absolutamente", esto quiere decir acaso que ¿hay una gradiente ascendente o quizá descendente de corrupción?, si hacemos un ejercicio de visualización veríamos a una persona que se acerca al poder, que recibe el poder y este lo aprisiona y transforma en un ser corrupto. Esta forma de pensar coloca a la persona en una posición pasiva, como mero receptor de la influencia nociva del poder, ante cuya influencia sucumbir es la única vía, la responsabilidad de los actos corruptos esta fuera del sujeto, no tiene control sobre ello, entonces si esto fuera cierto incluso podríamos hablar de una inimputabilidad por sus actos toda vez que solo fue víctima de la influencia perniciosa del poder.
De lo anteriormente descrito en el párrafo precedente se deduce que existiría una relación causal entre poder y corrupción de una suerte que si hay poder inevitablemente se producirá la corrupción, Lord Acton incluso nos da una especie de dosificación entre ambas variables a más poder más corrupción, " el poder absoluto " tiene un efecto " corrompe absolutamente", esto quiere decir acaso que ¿hay una gradiente ascendente o quizá descendente de corrupción?, si hacemos un ejercicio de visualización veríamos a una persona que se acerca al poder, que recibe el poder y este lo aprisiona y transforma en un ser corrupto. Esta forma de pensar coloca a la persona en una posición pasiva, como mero receptor de la influencia nociva del poder, ante cuya influencia sucumbir es la única vía, la responsabilidad de los actos corruptos esta fuera del sujeto, no tiene control sobre ello, entonces si esto fuera cierto incluso podríamos hablar de una inimputabilidad por sus actos toda vez que solo fue víctima de la influencia perniciosa del poder.
Lo cierto es que la relación existente entre estas variables no es lineal, lo uno no produce lo otro automáticamente porque esta mediada por la variable individual esto significa que cada persona responderá ante el poder de acuerdo a su propia naturaleza, el poder solo potenciará lo que ya como condición previa es la persona, si esta es desconsidera y prepotente antes de tener poder cuando lo tenga el incremento de estas características será exponencial ejerciendo su poder de manera despótica y/o tiránica, si fue una persona deshonesta con tendencia a los timos y la codicia ejercerá el poder para desfalcar todo lo que caiga en sus manos ejemplos de ellos tenemos de forma cotidiana en nuestra política local, si fue una persona que en todo momento busco obtener beneficios a costa de otros cuando tenga poder solo buscará beneficiarse del poder, acá tenemos las leyes con nombre propio que algunos congresistas elaboran y promueven al mejor estilo otoronguil. Por el contrario, si la persona antes de tener poder era estable, responsable y con una conducta ética cuando tenga poder usará este poder de forma funcional para realizar trasformaciones que beneficien a todos, entonces el poder en este caso de ninguna manera generará corrupción porque la persona que lo ejerce por sus características personales, perfil psicológico y ajuste social usará el poder de forma adecuada.
Finalmente debemos aseverar que el poder no es en sí mismo positivo ni negativo, esta valencia cambiará su signo positivo o negativo de acuerdo a como sea usado por el individuo que momentáneamente lo ejerza, digo momentáneamente porque el poder no es estático, es dinámico y cambiante, pasa de uno a otro, pero muchos buscan aferrarse al mismo cuando ya su tiempo de uso expiro, no es extraño que en algunos países vecinos los presidentes tengan como receta cambiar sus respectivas constituciones políticas con el único real objetivo de perpetuarse en el poder. Ahora hagamos el ejercicio de mirarnos introspectivamente minimizando nuestras tendencias a la subjetividad y preguntémonos como seriamos si llegamos a tener poder, quizá haya sorpresas favorables y de las otras….